
Cuando se produce una tormenta, la mayoría de las personas piensa en proteger televisores, ordenadores o electrodomésticos de gran valor. Sin embargo, el aire acondicionado también puede verse afectado por las variaciones de tensión que acompañan a una descarga eléctrica o a determinadas incidencias en la red.
No siempre es necesario que un rayo impacte directamente sobre una vivienda para que aparezcan problemas. En ocasiones basta con una sobretensión en la instalación eléctrica para dañar algunos de los componentes más sensibles del equipo.
¿Qué es una sobretensión?
Una sobretensión es un aumento brusco del voltaje que circula por la instalación eléctrica. Puede durar apenas una fracción de segundo, pero ese tiempo es suficiente para afectar a equipos electrónicos que incorporan placas de control, sensores o circuitos de precisión.
Las tormentas son una de las causas más conocidas, aunque no la única. También pueden producirse sobretensiones por maniobras en la red eléctrica, averías o incluso por la conexión y desconexión de determinados equipos industriales.
Los componentes más sensibles
Los sistemas de aire acondicionado actuales incorporan cada vez más electrónica para mejorar la eficiencia energética y controlar con precisión el funcionamiento del equipo.
Las placas electrónicas, las fuentes de alimentación, los módulos inverter y algunos sensores suelen ser los elementos más vulnerables cuando se produce una alteración importante del suministro eléctrico.
En ocasiones el aparato deja de funcionar por completo. En otras, la avería es menos evidente y el equipo comienza a presentar fallos intermitentes que solo aparecen días o semanas después.
Señales de que una tormenta ha podido afectar al equipo
Después de una tormenta o de un corte de suministro, conviene comprobar si el aire acondicionado responde con normalidad.
Algunas señales que pueden indicar una incidencia son:
- El equipo no enciende.
- El mando funciona, pero el aparato no responde.
- Aparecen códigos de error desconocidos.
- El compresor no arranca.
- El ventilador funciona, pero no enfría ni calienta.
- Se producen reinicios inesperados.
Estos síntomas no siempre significan que exista una avería provocada por una sobretensión, pero sí justifican una revisión para localizar el origen del problema.
¿Es posible evitar estos daños?
No existe una protección absoluta frente a una descarga eléctrica de gran intensidad, pero sí pueden reducirse considerablemente los riesgos.
Las instalaciones eléctricas modernas pueden incorporar dispositivos de protección contra sobretensiones transitorias y permanentes, capaces de desviar o limitar parte de la energía antes de que alcance los equipos conectados.
En viviendas situadas en zonas donde las tormentas son frecuentes o donde se producen incidencias habituales en la red, este tipo de protección puede ayudar a preservar no solo el aire acondicionado, sino también otros aparatos electrónicos de la vivienda.
¿Conviene desconectar el aire acondicionado durante una tormenta?
Si la tormenta es especialmente intensa y existe la posibilidad de desconectar el equipo de forma segura, hacerlo puede ser una medida prudente, especialmente cuando la vivienda va a permanecer vacía durante varias horas.
No obstante, muchas sobretensiones se producen de forma inesperada, por lo que la mejor protección suele encontrarse en una instalación eléctrica correctamente equipada y mantenida.
La prevención siempre resulta más económica
La sustitución de una placa electrónica o de un módulo de control puede representar una parte importante del coste de reparación de un aire acondicionado moderno.
Por ese motivo, prestar atención a la protección de la instalación eléctrica y revisar el equipo cuando se sospeche que ha sufrido una incidencia puede evitar averías más graves y prolongar su vida útil.
Las tormentas forman parte de la climatología y no pueden evitarse, pero sí es posible reducir las consecuencias que pueden tener sobre un sistema de climatización mediante un mantenimiento adecuado y unas medidas de protección adaptadas a las características de cada instalación.





