
Buscar esta información en internet lleva rápido a una tabla genérica que dice algo como «entre 100 y 150 frigorías por metro cuadrado» y punto. El problema es que esa fórmula se queda muy corta cuando hablamos de un piso en Alicante, donde el sol aprieta de verdad y las condiciones de cada vivienda cambian el resultado de forma significativa.
La base de cálculo
El punto de partida estándar es de unas 100 frigorías por metro cuadrado en condiciones normales. Para un piso de 100 metros cuadrados eso daría 10.000 frigorías, lo que equivale aproximadamente a un equipo de 3.000 vatios de potencia frigorífica, que es lo que el sector suele llamar un split de 3.000 frigorías o 12.000 BTU.
Ese número sirve como referencia, no como respuesta definitiva.
Lo que cambia el cálculo en Alicante
La provincia de Alicante tiene veranos largos, temperaturas exteriores que superan con facilidad los 35 o 38 grados durante semanas, y una radiación solar muy intensa. Eso obliga a aplicar correcciones al alza sobre la cifra base.
Una vivienda con orientación sur o sureste, con ventanas grandes y sin protección exterior, puede necesitar entre un 20 y un 30 por ciento más de potencia de lo que marcaría la fórmula básica. Lo mismo ocurre con los áticos o los últimos pisos, donde la cubierta absorbe calor durante todo el día y lo irradia hacia el interior incluso de noche. En esos casos no es raro que un piso de 100 metros cuadrados necesite un equipo de 4.000 o incluso 4.500 frigorías para trabajar con comodidad sin forzar el compresor al máximo constantemente.
Por el contrario, un piso interior, en planta media, con buena sombra o con contraventanas que se cierran durante las horas centrales del día, puede quedarse perfectamente con las 10.000 frigorías estándar o incluso algo menos.
La altura de los techos también importa. El cálculo de 100 frigorías por metro cuadrado asume techos de unos 2,5 metros. Si los techos son más altos, el volumen de aire a enfriar es mayor y la potencia necesaria sube.
El error más habitual
Quedarse corto. Mucha gente elige el equipo por precio y acaba con un split que trabaja al cien por cien de su capacidad durante horas para mantener 24 grados en verano. Un equipo sobredimensionado gasta algo más en la compra pero trabaja con más holgura, dura más y en la mayoría de los casos consume menos porque no necesita estar forzado. Quedarse corto en frigorías es el error que más caro sale a largo plazo.
Una estimación orientativa para 100 metros cuadrados en Alicante
Para una vivienda media, con orientación mixta y aislamiento razonable, lo habitual es moverse entre 12.000 y 14.000 frigorías en total. Si el piso tiene varias estancias que se quieren climatizar de forma independiente con varios splits, ese total se reparte entre los equipos según el tamaño y las características de cada zona. Si se opta por un sistema de conductos o un multi-split, el técnico calculará la potencia necesaria para el conjunto.
La mejor forma de no equivocarse es pedir a un instalador que haga un cálculo de carga térmica antes de comprar nada. No tarda más de una visita y evita pagar por un equipo que no va a rendir bien o que se va a quedar pequeño el primer agosto de verdad.



